viernes, julio 21, 2006

TANGO III

Tango arrabalero
de percantas, minas y yiros empapado,
de hijos perdidos en la noche,
de trago amargo, de amores muertos
y de pasiones nuevas.
Tango requiebre en tu vereda
con faroles moribundos,
rufián de grelas solitarias,
botón junando el balcón de la más bella,
tango lunfardo en tu idioma y tu poeta,
quejoso de la vida,
filósofo en tu hacer de cada día
escondido en el alma del porteño
Tango reo, tango libre,
oscurecido en el olvido,
amanecido en las voces de los cantos
descubierto en tu haber y tu poesía.

01/2004
derechos de autor registrados

3 comentarios:

Catalina Zentner dijo...

¡Qué lindo es dejarse llevar por la cadencia de esta música! leyendo tus versos, surgen los compases y los pies marcan el ritmo.
Una delicia.

Elisabet Cincotta dijo...

Gracias Catalina, algún día podré decir exactamente lo que siento con el tango.
Elisabet

azpeitia dijo...

Que bello conjunto Isabel, vengo poco a poco a libar la miel de tus hermosos versos, adornados con el profundo soplido de un tango arrabalero...besos desde azpeitia